
Las situaciones más frecuentes que todos ignoramos y que llevan a todas las parejas a caminar por la cuerda floja, según la doctora Diana Resnicoff, psicóloga y sexóloga clínica:
- Autoestima baja: una buena imagen de sí mismo se refleja en una relación más armónica con del entorno. Además, la seguridad en la cama garantiza la verdadera intimidad de la pareja que comparte sus anhelos.
- Rutina: hay que atreverse a innovar. Hacer siempre lo mismo –dentro y fuera de la cama- es el gran enemigo de una relación feliz.
- Estrés: otro enemigo de las relaciones. Si se atraviesa por un período de muchas tensiones y frustraciones, lo mejor es tratar de relajarse y de no pensar en los problemas al compartir con la pareja.
- Conflictos: todas las discusiones y peleas deben ser solucionadas a tiempo para que no afecten la intimidad. Al llegar a la cama, será más difícil identificarlos, enfrentarlos y solucionarlos.
- Falta de comunicación: el intercambio de sentimientos e inquietudes con la pareja es imprescindible. Esto enriquece la relación, sobre todo en los momentos más íntimos. Es importante evitar/solucionar los malentendidos y no dejar nada por decir, ya que estos elementos aumentan la distancia emocional en la pareja y, a la larga, acaban con su vida sexual.
- Aburrimiento: si se sienten perdidas las ganas de compartir con el otro, hay que buscar nuevos estímulos para evitar la monotonía. Hay que esforzarse un poco. Pensar que todo surge espontáneamente, sin trabajo ni esfuerzo, es un mito.
- Falsas expectativas: no esperar obtener grandes satisfacciones, sino sólo disfrutar de la experiencia de tener un@ compañer@. Así, las gratificaciones llegarán solas. En el aspecto sexual, no dar importancia a mitos, ni medir las experiencias propias en comparación con las de otros ya que todo esto puede conducir a que la pasión se apague.



